jueves, diciembre 8


Nikoletta Király nació en Debrecen, Hungría. Su talento para el dibujo fue reconocido desde muy temprana edad. Se mudó cerca del lago Balaton con su familia en sus años de escuela primaria y terminó su educación secundaria en Keszthely. Durante estos años se convirtió en alumna del pintor Eörs Dókus, quien la inició en el rocoso viaje de la pintura al óleo. Trabaja de forma independiente desde hace más de 15 años. A la artista le gustaría traer de vuelta, alegría simple, sonrisas simples a los rostros de las personas. Ha realizado varias exposiciones en Budapest y en Hévíz, Keszthely, Söjtör, Székesfehérvár, Bábolna, Tiszaalpár y Ócsa. Ha sido participante de residencias de grupos de artistas húngaros durante muchos años, en los que le gusta especialmente pintar al aire libre. Nikoletta vive actualmente en Héviz. 
Ignoro el nombre que la artista le ha dado al cuadro, pero es una preciosidad y lo he elegido para que sea la imagen de mi BLOG. Le llamaré "Ropa tendida al sol" Una imagen muy mediterránea con la que me siento muy identificada.   

sábado, octubre 22

Toda una vida

 Han pasado muchos años y me gusta ver esas caras sonrientes; más que sonrientes. Son rostros jóvenes llenos de felicidad e ilusión compartida. Había pasado poco tiempo, poco más de dos meses y estábamos construyendo nuestra vida. Siempre habíamos pensado en una existencia más auténtica que las que acostumbrábamos a tener cerca: padres, hermanos, amigos...Éramos tan  ilusos que nos creíamos mejores, diferentes, capaces de superar cualquier cosa que la vida nos deparase. Y es que no habíamos vivido nada. Veintiuno y veintitrés años, pero inocentes como cualquier adolescente. Fue la nuestra una adolescencia en nada parecida a la que viven ahora los jóvenes de esa edad. Yo trabajando desde los quince años, él un poco más tarde, pero con un peso de responsabilidad desde niños, porque nuestra familia era así. Nos educaron en el esfuerzo, en la austeridad, en la renuncia a los deseos más personales cuando estaban en juego otras cosas, como las necesidades de los demás. Eso que tanto se valora ahora, los sueños... Qué palabra tan alejada de nuestro vocabulario. Yo no recuerdo tener sueños. Si a caso luchaba para acercarme lo más posible a una vida confortable; la que nunca tuve. Para eso sabía que tenía que esforzarme. Él quería convertirse en el hombre capaz de sacar adelante su familia. Y trabajaba con ese fin. Renunció desde el principio a seguir el camino trazado por su familia y el colegio: el Magisterio. Y así, de la mano, salíamos antes de las siete de la mañana hacia el trabajo, a través del cual íbamos construyéndonos como personas adultas y consiguiendo metas profesionales. 

jueves, agosto 4

Siguiendo con la trilogía de Elena Ferrante

Demasiado contenido, demasiada complejidad y emoción. Los tres libros que me quedan por comentar es difícil resumirlos en un post, pero voy a tratar de hacerlo, por el gusto de entusiasmar a alguna lectora de este tipo de literatura. 

Un mal nombre, Las deudas del cuerpo y La niña perdida. 

En los tres tomos, Elena Ferrante narra la historia de esas dos amigas, que desde la escuela primaria apuntan maneras, en el sentido de que no son niñas que pasen desapercibidas. Cada una en su estilo y con un carácter muy definido, se hacen dueñas de nuestro interés hasta no poder dejar de leer. 

En el primer tomo: La amiga estupenda, habíamos dejado a Lila recién casada con Stéfano, un joven del que ni siquiera estaba enamorada. Un mal nombre, es el segundo tomo de la trilogía. Son más de 500 páginas a través de las cuales nos adentramos en la juventud de Lila y Lenú. Son años en los que se van definiendo como mujeres y buscando su lugar en el mundo.

martes, julio 26

Elena Ferrante: una escritora que engancha


"Las novelas de Elena Ferrante me han tenido atado al sillón ,leyendo y celebrando unas páginas donde la emoción nunca es banal" (Juan Marsé) 

Si un gran escritor como Juan Marsé habla así de la literatura de Elena Ferrante, ¿quien soy yo para contradecirle?  Al contrario, él me ha confirmado en mi apreciación de esta autora. 
Creo que he llegado más tarde que la mayoría de mis amigas a la lectura de la famosa saga de las dos amigas. Sin embargo, dudo de que muchas de ellas se hayan enganchado hasta el punto de que no he parado de leer sus cuatro libros desde que llegó a mis manos el primero: La amiga estupenda. 
Ahora, un mes después de iniciar la historia de Lila y Lenú, no puedo dejar que se me escape la emoción que han producido en mí estas dos mujeres. Así que me propongo volver a ellas para reflexionar sobre cual es la razón de que me haya sentido tan atraída por sus ricas y complejas personalidades,  y por el contexto en el que suceden los hechos narrados por Ferrante. 
El primer libro narra la vida de estas dos niñas que viven en un barrio de la ciudad de Nápoles, de esos a los que nadie va y de donde casi nadie sale. La acción transcurre entre el final de los años cincuenta y el 1961. El contexto no puede ser más pobre desde todos los puntos de vista, y sus familias igual; apenas pueden sobrevivir con su trabajo. Es decir, que, a priori, salir del círculo vicioso de la necesidad iba a ser muy difícil. Pero ellas rompen con lo que podríamos llamar la determinación social; y lo hacen a través de su inteligencia y sus ganas de destacar entre la mayoría de niños y niñas de la escuela pública donde estudian. Las cualidades extraordinarias de estas dos criaturas se dan al margen de la estrechez de miras de sus familias, que se resistían a que sus hijas hicieran algo diferente a lo que siempre habían hecho las mujeres del barrio: ocuparse de la casa y de los hijos.  

                                        El barrio de las niñas 

martes, mayo 31

Cinco lobitos. La realidad de ser madre en el mundo actual

 

Todavía estoy digiriendo esta historia tan natural, tan cotidiana y a la vez tan hermosa. Desde luego no podría haber sido escrita y dirigida por una mano y una sensibilidad masculina. Está claro que hay una mujer detrás de este relato de vida en el que podemos vernos tantas personas. 
Una joven de 35 años acaba de dar a luz y, acompañada de su pareja y de sus padres, vuelve a casa. Y una vez allí es cuando se le viene el mundo encima. Un bebé que llora continuamente, como todos los bebés, claro está. El dolor de los puntos de la episiotomía, el cansancio de no poder dormir, la incomodidad y la esclavitud que supone tener que amamantar, etc.  En definitiva, los cambios que introduce en la vida de cualquier pareja la llegada de una criatura. La nueva mamá estalla por cualquier cosa, trata mal a su compañero, las expectativas que podría tener sobre la ayuda de los abuelos, se le vienen abajo. Ellos no entienden la situación y no se muestran muy dispuestos a sacarla del atolladero. Especialmente la madre no es la madre amorosa y comprensiva que cualquier mujer desea para ese momento tan especial en el que hay tanta necesidad de apoyo emocional. Ella misma pasó por esa situación y lo resolvió como pudo cuando era joven. ¿Por qué ahora su hija no puede? No lo entiende y no está dispuesta a sacarle las castañas del fuego. 
Es una madre y punto. Una madre que nunca ha tenido gestos de cariño hacia su familia, que no necesita decir "te quiero" ni que se lo digan. Es así como ha vivido y no sabe hacerlo de otra forma. Una mujer resolutiva en las situaciones que exigen sentido común y no andarse con medias tintas. 

MADRES, PADRES Y DEMAS. Una literatura exigente

Ha sido una lectura complicada. El inicio me cautivó. Las páginas dedicadas a la historia de su familia y su relación con la madre me parecieron preciosas. Interesantes las reflexiones sobre la emigración de su familia a EEUU. Es un libro que me mantuvo enamorada en sus primeros capítulos, pero a medida que avanzaba iba encontrándome con las dificultades de seguirla en sus análisis metaliterarios. En realidad es una obra que tiene una mezcla entre el relato autobiográfico y el ensayo sobre temas muy variados, como la literatura, el mundo de la creación, la misoginia, etc.  La obra literaria de Jane Austen, Emily Brontë y Lousie Bourgeois la afronta en unos términos, para mi excesivamente intelectuales, pensado para eruditos o entendidos en literatura o meta literatura.

martes, marzo 1

Annie Ernaux: una memoria que duele

 
Todos conocemos la expresión “No me cuentes tu vida”, aunque solemos emplearla para escaparnos de alguien que nos quiere aburrir con un relato sin interés y cuatro anécdotas desprovistas de atractivo. Annie Ernaux  lleva más de 40 años contándonos su vida en una obra literaria que es cualquier cosa menos aburrida.  Mucho antes de que se pusiera de moda lo que ha venido en llamarse literatura del YO, esta escritora ya había publicado alguno de esos libros a través de los cuales ahonda en su memoria para acercarnos a la vida de la gente sencilla en un pueblo del noroeste de Francia. Así es como ella lo explica:

“Mis libros se basan en la memoria. Una memoria que es a la vez personal y social, porque pone voz  y rostro a las cosas cotidianas de una época”

La autora octogenaria, tiene en su haber una veintena de libros en los que nos ha relatado las condiciones de vida en las que nació y creció, el ascenso social de sus padres, que pasaron de trabajar en una fábrica a regentar una tienda de comestibles y un pequeño café; la pérdida de su virginidad, su vida de colegiala en un liceo de niñas de mayor estatus social que el suyo; su matrimonio y maternidad, la enfermedad y muerte de su madre, la pasión amorosa, etc. etc.