lunes, abril 28

Rosario y Mº Dolores

Vecinas, amigas, confidentes en un tiempo lejano. Rosario y Mº Dolores, la hija de Antonio el hornero. Ésta, más joven, apoya su brazo en el hombro de la mujer de aspecto más maduro, aunque joven también. Probablemente Rosario estaba de luto por su madre, o por su abuelo... Lo desconozco, porque no sé en qué fecha se tomó esta imagen; una imagen triste, por cierto... Dos mujeres jóvenes, cuyas vidas iban a transcurrir por derroteros parecidos. Nunca hubieran imaginados que acabarían residiendo en una ciudad como Barcelona y allí pasarían la mayor parte de sus vidas.  

3 comentarios:

  1. He visto el título, " Rosario y Mª Dolores", y he sabido al momento que esos nombres me eran familiares, vamos que eran del pueblo; vamos, me eran tan cercanos que son de mi calle, en una época u otra.
    He reflexionado sobre la estampa que presenta el retrato; en blanco y negro, como la época.Noto la cercanía de las personas en los pueblos de La España Profunda; dos mujeres, vecinas de to la vida, de diferente edad, pero amigas.El luto de Rosario, un luto que podía durar toda una vida.Se enlazaba el luto de unos con la muerte de otros: dos o tres años por el padre, cinco por el "mario", otros dos por la madre.....y así se pasaban la vida con la "pena negra".
    Echo en falta que el fotógrafo de turno, El Jodeño( natural de Jódar, para las mentes malpensantes) no le dijera PA-TA-TAS; porque hay que ver, que si queremos comparar, pues no hay más que asomarse a Facebook y observamos que no hay una foto donde no salgamos todos con una sonrisa de oreja a oreja," dientes, dientes", como la tonadillera.Serias, serias como requería la moral.
    ¿ Y la postura? Pues otro clásico; una sentada y la otra de pie, un fondo siempre neutro, o bien un atrezzo de todo a 100 que el fotógrafo paseaba por los pueblos.Es lo que veo en las fotos de boda que veo colgadas, en hermosos cuadros, en los despachos de Bedmar, encima del "camapé".Ahora ya es otra cosa; ahora no hay foto alguna donde, unas personas felicísimas de la muerte,no hagan hasta equilibrios circenses para demostrar el viaje de aventura o el paisaje tan maravilloso que nos rodea.
    ¡ El poder de una foto¡.Me ha alegrado ver ésta. Le tengo cariño a esas personas, que yo como niña me fijaba en ellas.A las dos las tengo como mujeres muy trabajadoras y que me imagino que al salir del pueblo, el destino las separó.Tendrían que aprender a buscarse otras amigas en aquella enorme ciudad; pero ya no era lo mismo.....Aquel fotógrafo ,El Jodeño, que venía de higos a brevas por el pueblo, ya no estaba.Este análisis antropológico de pacotilla( ¡¡hay que ver lo que da de sí un retrato¡¡)me hubiera gustado terminarlo con otro retrato de Rosario y Mª Dolores en posición PA-TA-TAS.

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    1. La verdad es que, a pesar de todo, no perdieron el contacto. En Catalunya volvieron a ser vecinas o algo parecido. Rosario vivió en un piso que le alquiló M Dolores y siguieron teniendo relación las familias de ambas.

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    2. Y efectivamente: una foto tiene un gran poder evocador y mucha información sociológica y hasta psicológica. Te felicito por tu agudeza.

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