viernes, enero 18

Necesito poco y lo poco que necesito, lo necesito poco



Ratifico totalmente estas palabras, pronunciadas por Angeles Caso y publicadas en "La Vanguardia". El texto me ha llegado a través de mi amiga Pilar. Gracias Pilar. Ha sido una suerte encontrarnos. 

"Será  porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente  estas Navidades a enfermedades  gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada  material pero tiene el corazón y la cabeza más sanos que he conocido y  cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque, a estas alturas  de mi existencia, he  vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como  para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún  bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado  llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la  sensación –al menos la sensación– de que empiezo a entender un poco de  qué va esto llamado vida.
Una imagen vale más que mil palabras. La belleza de Ángeles le llega de dentro
Casi  nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni  el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con  dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual  que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno.  Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos  que aspiran a reposar  en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias,  sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una  partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que  ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y  palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres  esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.  
Rechazo  el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y  se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su  derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos.  Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las  huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A  los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen  pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en  lugar de sentir, pensar y ser.  
Y  ahora, ahora, en  este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos.  Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la  cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado  de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la  noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo  demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi  conciencia esté tranquila.
También  quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que  pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno.  Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los  que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado.  No estar jamás de vuelta de nada. Seguir  llorando cada vez que algo lo merezca,  pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y  que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen  que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso.  Casi nada o todo"

4 comentarios:

  1. A ver si he entendido bien eso de que "Necesito poco y lo poco que necesito, lo necesito poco".

    Mas o menos es como decir que "tan rico es el que no gasta (austeridad) como delgado el que no come (miseria)", ¿no?.

    Sin duda no hay nadie más autero y que necesite menos que un muerto. ¿Donde acaba la austeridad (virtud) y empieza la miseria (necesidad)? Otra posibilidad es que esta señora se haya "convertido" a la nueva fe del "lonchafinismo" (gran aportacion de un tal chelimo alla por 2009 al comenzar la crisis.

    Pero eso si nenes, gastar poquito (y necesitar menos) pero no dejeis de pagar el hipotecon, que los meses pasan rápido, je, je.

    Saludos. SOY YO

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  2. Muchas gracias por tu información. Quizás es Ángeles Caso la que debería haber dicho: "Como decía San Francisco... etc .etc. Pero todos sabemos que no siempre se hace referencia a los autores de las frases. Por desgracia.

    Un saludo Cecilia

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