domingo, diciembre 2

Luis Pastor: Yo vengo de un tiempo de cerezas

No había seguido nunca a este cantautor. Ha coincidido en el tiempo con muchos otros a los que todos conocemos, pero se ha mantenido mucho más puro, más al margen de los grandes circuitos y de los intereses de las casas discográficas. Es más que un cantante, un poeta y uno de esos escasos bohemios que corren por ahí, viviendo de sus poemas y sus canciones. Aparece en un escenario desnudo y sin aire acondicionado, en una población cercana a Jerez, en pleno invierno. Le acompaña su mujer, que le hace la segunda voz, una guitarra y otro instrumento de cuerda, de esos que se usan en la música popular, (creo que se llama Timple) y Con esos simples elementos, y su cercanía, nos deleitó e hizo que olvidáramos el frio. Fue hermoso
Estas letras me parecen geniales, y es que también él es de mi generación y nació en un pueblo extremeño, desde donde emigró a los Madriles.      
             
                             Yo vengo de un tiempo de cerezas
  
Yo vengo de un tiempo de cerezas
De la espiga del viento y de la hoz
Mapa que retiene la memoria
Como una fotografía en blanco y negro
Yo vengo de un tiempo que me nombra
Con espada de madera y crucifijo
En la escuela se cantaba el cara al sol
Y en la calle a Molina y Joselito.
Era el tiempo de ser niño.
Por la dulce voz, por el agudo grito
La calle una plaza abierta.
La plaza un planeta unido.
Con calles a muchas puertas.
Casas de abuelos y de primos
Era el tiempo del caballo y de la yegua
De los cerdos, las gallinas y los nidos
Y el huerto con todos sus manjares, olores y sabores
Que mi padre labraba, artesano del surco.
Escultor del manzano y de la higuera.
Sabio en su oficio, dueño de la hazada y la guadaña
Gigante humano domando la tierra
Era el tiempo de la era y de la trilla.
Campanas y cigüeñas. Paraíso del pobre.
Pan y espigas
Era el tiempo del trino y el jilguero
Cantaor de coplas, ruiseñor de sueños
Era el tiempo de la radio y de los rezos
De las tristes procesiones para muertos
De los muertos tan cercanos a la era
De los lobos y bandidos por la sierra
Era el tiempo de los juegos en pandilla
De la comba, de la piedra,
Del pinchete, de la pídola
Y el verano, como un año al sol entero
Con siestas en la manta por el suelo
Era el tiempo de la madre y sus caricias
De su dulce voz, de sus ojos dulces,
De su tierna risa
Del abuelo y su secreto de tristeza
Que ahogaba cada noche con vino de taberna
Era el tiempo de la pana y los remiendos
Del café de estraperlo,
De la sopa de tomate y de patata
Del pecado que mata. 
Del miedo, del castigo y del perdón
Era el tiempo de temer a dios

                                                                      Soy


Soy un rayo
nacido del grito,
feliz meteorito,
de alguna explosión.
Soy la unión
de dos cuerpos celestes,
mi madre y mi padre
en el ojo de Dios

Vine al mundo
con la sementera,
el trigo en la era,
el fruto en la flor.
Arrancado del
surco del huerto,
tomate, pimiento,
patata y melón

Soy un viejo
pupitre de escuela,
pizarra, tintero,
cartera y catón

Yo también
comí queso amarillo,
bebí leche en polvo
y canté el Cara al sol
Soy el cuerpo
sagrado de Cristo,
rosario, novena,
pecado y perdón
Soy un pobre
corral de gallinas,
castaño y encina,
oveja y pastor

Soy lo que fuimos ayer,
soy lo que está por venir,
soy un deseo de ternura,
un canto de cuna,
soy parte de ti



Un marinero sin mar,
un extremeño en Madrid,
un árbol de Berzocana,
la flor de jara
de tu jardín
Soy un leve
murmullo del viento,
caricia del tiempo,
diciéndome adiós
Soy recuerdo
de un largo viaje,
familia emigrante
a una vida mejor

Soy memoria
de un tiempo de barrio,
ciudad de extrarradio
de lata y cartón
Soy un verso
lanzado al futuro,
proyecto seguro,
guitarra y canción

Luis Pastor



4 comentarios:

  1. Qué manera tan maravillosa de recrear un paseo por nuestra historia más íntima y personal.
    Gracias,Teresa.Gracias, Luis pastor.
    Ante esos versos, sobran todas mis palabras.

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    1. Desde luego, es como si lo hubiéramos escrito tu, o yo, o cualquiera que haya nacido
      antes de mitad del siglo XX. Te hubiera encantado el concierto. Lo disfrutamos mucho.
      Un beso

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  2. Menudo regalazo fue ver a este cantante, oírlo me transportó a un mundo lleno de ideales en el que todo sería posible para vivir en una armonía nada utópica… Qué valientes sus palabras tan cargadas de poesía!!!. Qué guapo todo su interior rebosante de humanidad y simpatía.
    Qué genial que asomes a tu ventanita sus bellas canciones y lo compartas con todas las que vicheamos por aquí. Un abrazo

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    1. ¡Y el frio que pasamos...! Y el pobre cantante, que con su camiseta medio desteñida, me daban ganas de subir al escenario y darle calor... jajajaja

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