Todos conocemos la expresión “No me cuentes tu vida”,
aunque solemos emplearla para escaparnos de alguien que nos quiere aburrir con
un relato sin interés y cuatro anécdotas desprovistas de atractivo. Annie Ernaux lleva más de 40 años contándonos su vida en
una obra literaria que es cualquier cosa menos aburrida. Mucho antes de que se pusiera de moda lo que
ha venido en llamarse literatura del YO, esta escritora ya había publicado
alguno de esos libros a través de los cuales ahonda en su memoria para
acercarnos a la vida de la gente sencilla en un pueblo del noroeste de Francia.
Así es como ella lo explica:
“Mis libros se
basan en la memoria. Una memoria que es a la vez personal y social, porque pone
voz y rostro a las cosas cotidianas de
una época”
La autora octogenaria, tiene en su haber una veintena de libros en los que nos ha relatado las condiciones de vida en las que nació y creció, el ascenso social de sus padres, que pasaron de trabajar en una fábrica a regentar una tienda de comestibles y un pequeño café; la pérdida de su virginidad, su vida de colegiala en un liceo de niñas de mayor estatus social que el suyo; su matrimonio y maternidad, la enfermedad y muerte de su madre, la pasión amorosa, etc. etc.















